
El día que dejamos de ser quien fuimos, no es otro día que aquel que no recordamos, y no somos capaces de reconocer que hemos cambiado, que las cosas que dejamos en aquel lugar ya no están.
El día que dejamos de ser quien fuimos, me levanté sin que sonara el despertador porque el segundero martilleaba mi cabeza. Aquel día no disfrutaba del sentir de la cama, aquel día me dijeron que sería perfecto.
El día que dejamos de ser quien fuimos, las calles se disfrazaron de fría lluvia, niebla, y algún que otro charco. Mas bien no hubo motivos para avanzar...
El día que dejamos de ser quien fuimos, aún no ha llegado.
El día que dejamos de ser quien fuimos no es para nosotros, pues nunca SOMOS ni FUIMOS

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