
A diario frente al espejo empañado, me observo y caigo al vacío del pensamiento. Podría frenar tan austera imagen de reflejo carnal, y ver en mí algo que se asemeje a ideas o sueños, algo que me aleje de la realidad que arde en mi oscura piel, algo que mire por mí a mi alrededor...
Desiertos de gente que me observa, todo se ausenta a mi paso y yo avanzo
Rayos como faros iluminándome, y a su paso no dejo sombra, solo vacío
Nunca es suficiente razón para entender la existencia, el que puedas tocarte o caminar, también introduce necesariamente la necesidad de pensar.
De nuevo Descartes tenía razón: "Pienso, luego existo"

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