Olvídate de google, ahora tu nuevo buscador es
WWW. MUNCH.ES

lunes, 19 de noviembre de 2007

Los tres cerditos



Una maleta cargada de ilusiones y un billete con destino conquense me llevó hasta la puerta de Atocha a las 4 de la tarde... Allí me esperaba un gran tipo llamado Jorge Juan (Jorge para los amigos, Jorge Juan para los recepcionistas).
Mientras que esperábamos a que nos avisaran en qué vía iba a llegar nuestro regional, charlamos sobre el pringao de Luis, que estaría currando en ese momento y esas cosas que se hablan cuando dos personas esperan el tren que va a Cuenca un fin de semana...

En fin, avisan nuestra salida y nosotros con toda la fiesta nos subimos en el tren; y nos encaminamos al "vagón de las mujeres". Para que todos lo entiendan...el vagón de las mujeres es ese vagón que cuando subes al tren, lo ves lleno de mujeres y dices: "pues aquí"; pero luego cuando estás dentro te das cuenta que la mayoría son viejas y feas, lo cual no ameniza el viaje...
Una vez dentro y a sabiendas de que nos esperaba un largo viaje de 3 horas largas, nos pusimos a recordar las ferias que pasamos en Villafranca ese mismo año y a soñar con las personas que no pudieron acompañarnos en este viaje...

Al poco tiempo, se cerraron las puertas y comenzó nuestra andadura. El viaje se hizo un poco largo al principio, pero lo amenizamos con unas cuantas partidas a la brisca, escuchando algo de música y riéndonos de las paradas que hacía el tren en algunos pueblos, que por un simple vistazo se diría que allí estalló la bomba atómica...se recuerdan míticos nombres como HUETE¡¡¡
A mitad de camino pasó el revisor por nuestro vagón pidiéndonos los billetes, nosotros muy amables a la par que "obscenos" se los enseñamos; poco después y en unos asientos mas adelante una mujer buscaba desesperada su billete, pero no lo encontraba y se puso a llorar como una magdalena de esas que hace la Tata en el pueblo. Entonces cuando se acercó hacia el compartimento de las maletas la dije: "NO LLOREESSSSSS".
---pobre mujer---

Avisaron nuestra llegada a Cuenca. Cogimos el macuto/mochila y saqué mi mapa de cuenca como si de un guiri se tratara y nos pusimos a caminar en busca del hotel. Después de dar unas vueltecillas por la fría Cuenca...¡¡lo encontraaamosss tioooo!!(voz de rambo).
Desde fuera parecía una patata embuchada en papel cebolla, pero una vez dentro la cosa cambió, a parte de que la recepcionista era bien maja. Nos dió la llave de la habitación y todo contentos subimos las escaleras a buscar nuestro nidito de colegueo. Una habitación "to xaxi" con 3 camas, con su tele, su espejo, su escritorio(¿para estudiar?), su baño(muy elegante) y un armario. Dejamos las maletas, y probamos las camas a ver qué tal andaban de textura y demás, jaja. Probamos a ver si funcionaba la tele, y cual es nuestra sorpresa cuando aquella tele que parecía haber aguantado sus noticieros del NO-DO, tenía MANDO A DISTANCIA¡¡¡ Aunque un mando a distancia un poco peculiar.



Decidimos llamar a Luis para contarle la fiesta de hotel que habíamos cogido. A continuación os describo la conversación:

-Luis, que pasaaa¡¡¡¡ Ya estamos en el hotel
-Si, claro.
-Si Luis, y tenemos una tele con mando.
-Venga, decirme donde estais.
-Estamos en el hotel...?¿Luis, Luis?¿
-Si, los cojones, este tío es gilipollas.

***Se cortó la línea***

-Luis, que se ha ido la cobertura, me has llamado gilipollas por si acaso¿?
-Jajaja, ¡¡¡no¡¡¡
-Bueno, que estamos en el hotel y que vamos por ahí a dar unas vueltecillas

(Esta conversación no es fiable, fue mucho mas larga y contenía insultos varios y muchas gilipolleces, a parte de 5 minutos de risas sin razón)

Después de hacer labores de investigación por toda la habitación, pensamos que era hora de dar una vueltecilla por aquellos lares y descubrir donde poder cenar y lo mas importante..."la zona de copas". Bajamos a recepción y preguntamos a la mujercilla algún lugar para cenar, y Jorge la dijo: "Si, algún sitio de comida basura, como un Telepizza"; a lo que ella contestó: "Si, hay algo cerca de aquí, uno de esos sitios que dices"... Yo pensé, bueno, esta nos manda a un italiano de esos cutres que hacen pizzas después de haber fracasado en un negocio de mafias. La sorpresa nuestra fue cuando al rato de ir andando encontramos un italiano llamado "PIZZA DI MARCO", dije: "aquí nos quería mandar la perraca esta", pero nosotros seguimos caminando por si encontrábamos un Telepizza, y más adelante aparecieron sus luces rojas, asi que ya teníamos sitio para cenar, nos daba igual si Luis no quería cenar allí; xk íbamos a cenar allí.

Al volver a la estación, nos pasamos por un bar/restaurante, asi que decidimos comer allí el domingo antes de irnos. Luego fuimos al bar de la estación y mientras esperábamos a Luis, nos metimos para el cuerpo una ración de oreja que estaba para dar y tomar. Al rato, oímos por megafonía que Luis venía. "Ya olía a valenciano por Cuenca".




Jorge y yo nos escondimos por el andén para ver si Luis al ver el andén de Cuenca (que por impresionante que parezca, había que cruzar las vías para salir de la estación) se acojonaba al no ver sitio por donde salir y nos reíamos un poco. Pero cuál fue nuestra sorpresa cuando vimos salir a Luisa del regional con una tía hablando..."este ya ha ligao, liga hasta en el tren el jodío". Por lo visto, conocío a una chica que iba a Cuenca y tenía unas amigas allí...nos presentó a las amigas y se fueron. Le pegamos un achuchonazo a tito-luis de esos que hacen historia, a mí me abrazó y no me soltó al rato (ha venio cariñoso, pensé), pero es que tenía tanto frío que necesitaba el calor de un manu.

Luis trajo una maleta la mar de moderna, de estas de toda la vida...a lo que dijo: "eh, xavales, que tiene ruedas" y ahí estaban las ruedas, una mierda de ruedas, unas ruedas de competición, unas ruedas que aguantan frío, escarcha y lo que le pongas, jajajja.
Luis venía con toda la fiesta en el cuerpo, y con todo el frío también. Le llevamos al hotel y se puso tan contento, le gustó todo, o no. Le enseñamos la televisión con su mando, y todos los canales que pillábamos (el EUROSPORT en blanco y negro)...y LA SEXTA, LA SEXTA...esta gente de Cuenca tenía antenas en condiciones.

Nos dispusimos a cenar al TELEPIZZA, allí había una chica muy maja que nos atendió con una sonrisa en la boca y una pizza en la mano. Al rato la chica dijo, el 145 y dijo Luis mirándola con una sonrisa: SÍ...y la chica respondió: ¿sois el 145?...y Luis: "no"

Después de habernos lucido con este comentario, esperamos a nuestra pizza y tras unas conversaciones de fútbol y gilipolleces varias, volvimos al hotel, pasándonos antes por un chino a comprar unas litronas. Había que ver a Jorge como se guardaba esas 2 litronazas en su chaqueta, que parecía que se había metido para el cuerpo 6 vueltas de chorizo de un atracón,jaja.
Entramos de strangis en el hotel y no nos pillaron, asi que estuvimos un ratejo viendo la tele. Al acabar, y para que se mantuvieran las litronas fresquitas, las dejaron en el poyete de la ventana, como si estuvieramos en nuestra casa, con total confianza; a lo que luego nos vestimos y nos fuimos pa la calle de carreterías, que era la zona donde la gente salía por Cuenca.



No hicimos mas que poner un pie en la calle y se me congelaron las pestañas, ¡¡OSTIAS QUE FRIO!!. Fuimos los tres cerditos congelados por las calles de Cuenca, que a esas horas rondaban los -3ºC y eran las 12. Nos dirigimos a un bar llamado "EL 5º PECADO" que era donde normalmente se reunía la gente joven para abrir boca antes de salir a los pubs y demás. Luego nos fuimos para la calle donde estaban los garitos, os la voy a describir:

" Una mierda de calle, mazo de estrecha, con garitos a un lado y otro de la calle "

No tenía más...para qué os voy a describir más. Entramos a uno que no había mucha gente y que no recuerdo como se llamaba y nos tiramos allí toda la noche hechando fichas y bailando(si a eso se le llama bailar). A Luis empezaron metiéndole unos cuantos goles, luego hizo intención de remontar, pero le metieron una paliza. Jorge también quería jugar un partido y le ganaron por goleada...y yo...yo visto lo visto en mis últimos partidos, decidí suspender mi partido, jaja. Cuando ya se iba acercando el final de la noche, Luis intentó jugar una revancha y sorprendentemente GANÓ, ante la mirada atónita y borracha de Jorge.

Debido a que sólo me había empachado de coca-colas lights, tenía los ojos cual lechuza en época de celo...pero aquí mis dos amigos llevaban un torrazo que no se lo creían ni ellos. De vuelta al hotel, que normalmente si vas sobrio tardas 10 minutos, tardamos 30. Aquí mortadelo y filemón los dos agarrados del brazo a las 5 de la mañana a -7ªC y diciendo gilipolleces. Intentaron meterse debajo de unos andamios de medio metro de anchura, los dos agarrados, y casi derriban el edificio.
Al llegar al hotel les dije que se mantuvieran callados, que sino nos iban a llamar la atención...cojieron el dos y se callaron y dieron las buenas noches (como si fueran normales), pero fue llegar arriba y empezaron a partirse el ojaldre y les llevé a la habitación. **Lo que pasó en la habitación es indescriptible, es como si juntas a EPI y a BLAS con un pedal impresionante y les das cuerda, pues peor**

Grabé un video que no tiene desperdicio, en el que se puede ver a Luis gritando como una locaza, a Jorge intentando quitarse las lentillas e intentando explicar que si colocaba una pastilla en el bote de las lentillas, al día siguiente el líquido sería rosa, a lo cual se giró y me dijo: "!!Qué cabrón¡¡"
**Si alguien quiere el video, que me lo pida, no tiene desperdicio**
Al rato Jorge se durmió y Luis se puso a jugar al TETRIS (?¿?¿); si él lo hace...dejarle, que es un hombre de la élite, jajaja.

Pusimos el despertador a las 10 y media para marcharnos a las 11 o así para el casco viejo de Cuenca, que no a Cuenca. Pero nos despertamos a las 12, después de sonar 4 o 5 veces el despertador, jaja. Nos levantamos ahí to cansados, pero con ganas de ver Cuenca, asi que nos dispusimos a salir del hotel cámara de fotos y resaca en mano... Fuimos derechos a la Oficina de Información y Turismo (un nombre tan largo para una mierda de caseta con 4 planos guarros) para que nos dijeran qué autobus teníamos que coger para ir al casco viejo; pero antes...¡¡A desayunar!! ¡¡A las 12!!

Nos fuimos a desayunar al bar de la estación que parecía un bar de la época carlista, en plan aristocracia...Nos pedimos 3 tostadas y 3 zumos de melocotón(xk de naranja no tenían...le vieron a Luis cara de valenciano y naranjero, y pensaron que nos iban a joder un poco). Ni se os ocurra tomar nunca zumo de melocotón para desayunar con resaca, es como oler mierda mientras saboreas puré, jajaja.
Lo dicho, Jorge y yo nos comimos todo en 5 minutos, pero Luis NOOOOOO...él aún seguía untando la mermelada en el pan. A todo esto, había detrás una especie de pit-bull que había evolucionado a madre, regañando a los niños y dándoles tollinas y amenazándoles de muerte. La madre era algo así como la novia de shrek, Belén Esteban y Jordi Puyol (con bigote incluído). Se mezcló:

[Madre pit bull + tol trozo de la noche anterior + Luis comiéndose la tostada]

Terminamos mandando a Luis a la mierda, porque había traído importado la manía de doblar por la mitad toda la comida: la pizza de anoche, la tostada...temíamos que de un momento a otro doblara el plato del cocido para engullírlo. Se creía que así le duraba menos, pero NOOOO, porque así lo que hacía era dar unos bocados "mierdas", que hasta el cuñao da bocaos mas grandes...

Después de tal azaña, nos dirijimos a la Cuenca antigua, que parecía aquello la ciudad de las 1000 y una cuestas. Pillamos un bus que era mini, y que pegaba unos frenazos que pensábamos que íbamos a echar ahí toda la mermelada, jaja. Aquello empezó a subir cuestas de una manera, que estábamos los 3 acojonaos: "Como se le cale el bus en una cuesta, llegamos pronto al hotel dando vueltas cual pelota". Subimos hasta arriba del todo, y comenzamos a bajar mientras nos hacíamos fotos en las que en ninguna salíamos bien, véase:



Según íbamos bajando nos íbamos riendo de Cuenca (como si fuera una persona), de sus cuestas, de sus calles todo estrechas y raras con cristos en las paredes.





Oye, que se nos cargaban las piernas cosa mala, aunque fuera solo bajar cuestas. Luego ya, nos quedamos en la zona central de Cuenca (catedral, museos y demás...) viendo su arquitectónica y/o sus mujeres. Buscamos algún sitio para poder comer, pero todos superaban nuestro capital, no había ningún restaurante así de estos cutres/baratos, asi que nos sentamos mientras a tomarnos una coca coca cola light/cerveza(para los alcohólicos estos) en un bar "toda la fiesta", que te atendía un camarero ahí con semblante serio y con pajarita(no llevaba pajarita). Como nos vió con mucho hambre, nos trajo 2 aperitivos:

- Unos frutos secos (ostias que fiesta los kikos)
- Unas cagarrutas blancas de paloma sobre pan mojao, con puntitos negros...juzgar vosotros mismos



Se puede ver la cara agradable de Luis, comiendo ese pedacito de MIERDA, porque encima no sabía a nada; bueno, a mí me sabía a cocido...pero aquí los amiguitos se lo comieron todo, no dejaron ni las migas. Tenían mas hambre que el perro de un ciego.
Tras el tentenpié, fuimos al famoso puente este que si te tiras te haces pupa, y crujían las maderas cosa mala. Buscamos algún sitio para jamar/alimentar el buche/tragar/engullir/deglutir, vamos, comer coño. Oye, que buscamos un sitio ahí to xulo, con menú del día 10 euros paella y to'. Entramos y un tío borde nos dice: "está lleno" y nos mira como diciéndonos: "adios". Nosotros que íbamos a esperar un ratico, pues ahora te jodes y no te ganas todo el dinero que nos íbamos a gastar en tu maldito restaurante de color rosa y acristalado...

Empezamos a bajar cuestas y bajar cuestas y bajar mas cuestas, y aparecimos por donde estábamos en el hotel, vamos que Cuenca es como el pueblo...O NO¡¡ Dando vueltecejas y descartando kebaps/telepizza/mc donald, terminamos en un restaurante elegante a la par que soso, que no tenía mala pinta. Mientras esperábamos a que nos pusieran la mesa, sonaba una canción de Manolo García, y ahí nos tenías a los 3 sentados en un taburete frente a una mesa en forma de barrica de cerveza, cantando temas del manolito...
Nos sentamos en nuestra mesita, y nos pedimos obscenamente unos espaghettis. Luis se pidió una fanta, porque él es más chulo que un mono-titi con chaqueta de cuero y con tirantes, pero que a la camarera se le olvidó traerla y nada, se lo recordábamos pero la tía tenía un objetivo, que era jodernos...y ella en sus 13; al tercer intento ya se la trajo, cuando ya íbamos por el postre. Pero una risa durante la comida, ostias que fiesta, no podíamos comer, el luis hechaba el filete por las orejas y mi boca rebosaba de pollo asado...
La gente nos miraba un poco raro, como si no fuéramos de Cuenca.
Nos dirigimos raudos como balas al hotel, a echar el "regueldo" y plantar algún muñeco que otro.

Llegamos al hotelucho, y nos tumbamos como 3 osos ahí rebosantes de comida. Luis se metió en el baño y Jorge y yo le asaltamos un par de veces cámara en mano para grabarle como jiñaba. Desde ese momento Luis no paró de decir: "Vamos a jugar al monopoly", dos horas después, estábamos jugando al monopoly. La partida empezó bien, reñida y eso, estos toligos no hacían mas que caer en la cárcel y yo me partía todo el ojaldre, pero me vino la mala racha y me dieron pronto por el cacas... Se quedaron jugando Jorge y Luis mientras yo supuestamente me fuí a duchar, que luego NO¡¡

Terminó ganando el "tramposo de Luis" que seguro que robaba en el banco cual chorizaco. Terminaron y yo aún no me había duchao, porque había planeado salir de la habitación y dar una vuelta por el hotel. La única pega era que íbamos en pijama y yo en calzones, pero qué mas da...si es Cuenca, aquí nadie nos conoce. Salimos sigilosamente los 3 gilipollas; porque no tenemos otro calificativo; y al llegar a la mitad del pasillo, oímos voces y corrimos como avestruces que lleva el viento a la habitación, entre portazos, pisotones, gritos y demás. Me planté el pijama, me arremangué una pata, me puse unas gafas de sol, lo mismo que Jorge y Luis...y salimos de caza otra vez, esta vez llegamos más lejos, fuimos hacia el salón y vimos como alguien estaba viendo la televisión, y pensamos en sentarnos en el salón de esa guisa...pero como no íbamos borrachos, no lo hicimos y volvimos a la habitación cual cacas que somos.



Seguidamente se metió tito Luis a la ducha y enchufó la alcachofa tan fuerte que Jorge y yo desde fuera la escuchábamos chasqueando contra Luis, será que los valencianos se duchan así, con el agua ahí a to trapo... Mientras la Luisa se estaba duchando comenzamos una conversación muy buena entre él y yo:

- ¿Eh?
- ¿Cómo?
- Vale
- O no
- ¿Cuando?
- ¿Qué?
- No
- ¿Eh?
- A las 8
- ¿Cómo?
- 15 euros
- ¿Por qué?
- Vale
- ¿Dónde?

Podría seguir 15 minutos, que fue lo que duró esta conversación tan amena, y que Jorge la estaba disfrutando, y tanto que se hizo de pipí en los pantalones.
Cuando estábamos todos vestidos guapos, fuimos al chino (porque en Cuenca también hay tiendas de chinos) a comprar algo para cenar, pillamos pan de molde, salchichón, jamón york, jamón serrano, queso, litronas, y Nestea.
Nos escondimos todo, que parecíamos m&m's rellenos de embutido, digo, como se caiga algo, va a haber comida pa' un regimiento... Pesábamos 3 kg más cada uno con toda la comida.

Nos dimos un buen festín ahí comiendo encima de MI CAMA, que se llenó del liquidillo este que suelta el jamón york cuando lo abres...pues eso, olía que daba gusto la habitación oye. Estos personajes se quedaron viendo el partido de fútbol mientras yo me dormía poco a poco y sin cesar, xk cesar es muy pesado y no se puede dormir con él, es un cansino... Como son unos capullos, pues empezaron a ponerme periódicos encima y a tocarme y a hacerme fotos durmiendo, esas cosas raras que hacen tus amigos cuando quedáis en Cuenca para pasar un fin de semana...
Yo estaba medio pochao, pero consiguieron sacarme de la cama, y nos dirigimos cual lechuzas al 5º pecado (local frecuentado por treintañeros con ganas de comer caramelos y sugus). Allí se produjo una conversación entrañable, jugosa, a la par que obscena y completamente insulsa y surrealista...yo soy un tio que llega y veo a 3 tios hablando así, y quemo el garito sin pensarlo. Os pongo en situación:

" Tres personas, medio dormidas, sentadas en la mesa de un bar, hablando con palabras cultas o al menos eso parecía, aunque también nos inventábamos palabras; sobre todo Luis, que para eso es un máquina; y todo serios. Nos mirábamos unos a otros mientras cada 2 frases metíamos la palabra OBSCENO, y nos seguíamos mirando seguramente pensando: Soy un imbécil y estoy sentado con otros dos imbéciles. Llegó un momento, que después de que hubiese pasao 1 hora y seguíamos manteniendo tal conversación de auténticos mandriles, nos dimos cuenta de que habíamos caído muy bajo y decidimos irnos de allí con la obscenidad entre las piernas "

La verdad fue que íbamos muy desanimados, yo me veía a las 2 en el hotel jugando a las cartas o echando la revancha al monopoly. Nos recorrimos los mismos garitos que el viernes, esta vez sin éxito, porque estaba todo mas llenos que las arcas de Marbella. Entramos en una discoteca, y nada más entrar una piva me quita la cinta...¡¡¡NO HAY COSA ME MÁS ME JODA QUE ALGUIEN ME QUITE LA CINTA!!! Ya me puse de mala ostia pa to la noche, y para colmo nos metimos en otra discoteca en la cual el Luis iba discutiendo con todo bicho viviente, porque decía que le empujaban aposta, un poco más y salimos a ostias de allí, aunque con la mala baba que llevaba yo hubiese faltao poco, jaja.

La cosa cambió cuando fuimos a un sitio muy pero que muy xulo, por no decir cuco. Por fuera tenía toda la pinta de no dejarnos entrar, pero entramos tranquilamente con todo nuestro cuerpo-perro y aquello molaba un pegote:

Dos ambientes de música, uno asi de pachangueo que con el tiempo se iba animando y el otro de música electrónica que terminó variando a hardcore-pastillero.

La mayoría del tiempo estuvimos en el de pachangueo, y bailoteando y haciendo el imbécil y esperando a que nos pusieran nuestra canción la de :

"OH LA LA LA LA LA LA, OH LA LA LA, OH LA LA LA LA LA LA, OH LA LA LA...OHHHHH OHHHHH...HOOOOLAAA¡¡¡"

Uh que subidón oye, pero no nos la pusieron. Así con la tontería conocimos a unas chicas muy majas, aquí sus dejo unas afotos.




Fue una pena que no las pidiéramos ni un teléfono ni nada, se quedarán grabadas en nuestra memoria de elefante...O NO¡
Estábamos con toda la fiesta, y con estas chicas pues mas, ahí haciendo los bailes típicos que nadie nos enseñó... nacimos con ellos aprendidos, son natos. Así a lo tonto a lo tonto, se nos hicieron las 6 rápidamente, y entre unas cosas y otras nos acabamos durmiendo a las 7. Esta vez, el dúo dinámico no iba mu borracho y tuvimos un noche medianamente tranquila.

Cuatro horitas después ya estábamos en pie, para despedir el fin de semana...a las 12 teníamos que dejar el hotel, pero hasta las 7 no salía nuestro tren. Recogimos la habitación, la ventilamos de olores raros (que no voy a especificar) y salimos a desayunar a una pastelería fina fina. Estaba todo lleno pero encontramos un recobeco, asi que plantamos nuestros culos ya conquenses, y nos pedimos tostas de bacon vario, con un zumo de naranja como mandan las tradiciones valencianas.
La mujer que nos atendió, se enfadó con Jorge porque le trajo dos tostas y había pedido una, a lo que la mujer se le acercó y le dijo seriamente: ¡NO, QUE SEPAS QUE HAS PEDIDO DOS!! Digo, esta saca aquí el cuchillo jamonero y nos lo clava en pleno Cuenca, o NO¡, quizás un tenedor, o NO!, quizás no nos iba a clavar nada. Luis esta vez no pudo doblar el pan, porque estaba muy duro, pero sí que lo intentó, aunque esta vez tardó un poco bastante menos.

Salimos de aquel lugar infectado de pasteles bien-olientes, y nos dirijimos a dar una vuelta por la Cuenca "católica", fuímos hasta una iglesia y nos sentamos en un banco a mirar a la gente y pudimos observar como los conquenses eran fieles cristianitos, que acudían el domingo a misa, después de la resaca. Iban todos jersey en mano, al estilo oligarquía pudiente adinerada. Al ratejo sentimos la llamada de la tripa y fuimos al restaurante a comer, que teníamos mesa reservada y todo , como unos señoritos, fíjate.
Entramos y estaba todo llenito llenito, pero nos pedimos nuestras coca-colas tranquilamente y poquito a poco, esperamos a que se hiciera la hora de comer. Nos sentamos en nuestra mesita, y nos pedimos una paella para no variar, y luego unos filetitos así con un poco de patatuelas, y el Luis unas croquetas que no se comió, pero yo sí.

Lo mejor llegó cuando pedimos el postre, llegó una chica que además de ser nueva, pues la pobre no entendía muy bien el español y nos dijo:

- De postre tenemos flan, yogur, fruta, mousse de chocolate, pastel de chocolate, y una cosa que no sé como se llama.
-(Jorge). ¿Natillas?
-(La camarera). Algo parecido
-(Jorge). Pues tráemelo y probamos

Al rato aparece la tía con una mousse de chocolate, jaja. Eso era lo que se parecía a las natillas, si no se llega a parecer, le trae una cabeza de jabalí o vete tú a saber...
Luego viene un camarero y nos dice: queréis café, copa, algo¿?
Nosotros no estábamos por la labor, y decidimos reposar la comida.
A los 5 minutos, viene otro camarero: queréis café, copa, un puro?¿
...Esto...no, no, gracias
Pasa otro rato y llega otro camarero: café, copa, chupito...?¿
...No gracias, por tercera vez, NOOO¡¡¡
Dice Jorge, como me lo digan otra vez, pido un cortado.
¿Adivináis quien vino?

-¿Queréis café, copa...?
-(Jorge). Sí, un cortado por favor.xD

¡¡Después de esto, nos dirigimos a un bar de chinos¡¡¡ ¿Alguién ha estado alguna vez en un bar de chinos? Pues en Cuenca podéis visitar uno. Nos pedimos unos cafecitos y nos sentamos en unas mesas xulas a la par que obscenas (tenía que decirlo), y había en la tele puesta una peli de lobos que mataban a gente...estos chinos que bien se lo montan, con bares y pelis de lobos sangrientos de sangre(si es que son la leche).
Ya faltaba poco para despedirnos y nos dirigimos a la estación maleta en mano y Luis su proyecto de maleta con ruedas especiales para el frío de Cuenca. Fue de camino a la estación cuando vimos una pobre mujer con una silla de ruedas de estas automaticas, que había cogido una velocidad impresionante, subía las cuestas cosa mala la jodía...Creímos que llevaba un motor de propulsión diesel, con nitroglicerina. Si viérais que fiesta llevaba la mujer, ahí en su carrito a 40 km/h, que como tenga que echar el freno de mano, verás tú donde iban a ir a parar ella y el fórmula 1, jaja.

Ahí estábamos los 3, en el andén.

Sentíamos que se había acabado, que ya quedaban minutos para despedirnos.

A falta de 15 minutos para la llegada de los trenes, nos fundimos los 3 en un gran abrazo que marcó para siempre un punto de inflexión en nuestras vidas. Me dió mucha pena despedirme de Luis, porque sé que quizás hasta verano no nos podamos ver, y es un tío que merece la pena estar con él todos los días, es incansable y muy muy buena gente; lo mismo puedo decir de Jorge, y eso que lo conocí este año, pero es que los mejores se hacen de notar, y esos sois vosotros.

Para despedirme, quiero agradecer todo esto a Luis y a Jorge, que son quienes de alguna manera muy directa hacen que el tiempo que pasamos en esta vida, se haga mucho más divertido y más ameno.

Os dedico todo este POST, porque sinceramente os lo merecéis

Muchísimas gracias por todo

***Que el tiempo nunca se lleve recuerdos, mientras los LPA sigamos en pie***

9 comentarios:

Anónimo dijo...

k kaabron,tmb fui un tal luis alli,jajaj KNOOO,k yo aun no stoy...k locura de finde,a sido una cosita k me ncantaaa!!!!cuidate maxote iberico,xao!

Anónimo dijo...

Tres cerditos??Tan guarros erais ??? jajjaaj bueno segurísmo que os lo pasasteis teta...conociendote...q te da un subidón con un mini de agua jajaja
hoy no has venido a clase... por???más médicos??? Ay q cuidarse q no podemos permitirnos perder a un hombre como tu...debería haber más tíos asi...y no esos cerdos que te cruzas por la calle... en fin UnSaludo enorme...desde la clase
7.0.J.03 jeje ---MXS BSSSSS

Anónimo dijo...

desgraciao,haber si pones lo demas,k te has kedao stancado en las primeras horas...KNOOO,weno cuidate,1 abrazo!!!!

Anónimo dijo...

que grande!!!!ajja,que buenos recuerdos me trae ste texto,sin duda un gran fin de semana,para cuando la proxima???jaja un abrazo -8-

Anónimo dijo...

JAJAJA...que bueno tio...me estoy despollando yo aqui solo porque vaya rision de finde...impresionante. Espero ansioso el resto.

Un abrazo escarabajos peloteros!

Anónimo dijo...

jajaja,conforme voy leyendo,es toda una risa,ya esta.un abrazo

Anónimo dijo...

Tu si que eres gran cabronazo....hay que repetirlo si o si!!!

Anónimo dijo...

Simplemente, sublime, un fin de semana flipante, por lo que se ve, trás leer estas anécdotas, dignas de ser estampadas en una novela, me arrepiento de haber hecho esa incursión en edificios monacales... jajaja.
Un abrazo Manu!!

Tempus Fugit.

Anónimo dijo...

Eh.